Este relato no lo dejó un lector anónimo, los invito a leer su experiencia.
Lo que relato a continuación no me lo contó nadie, me sucedió a mí y a unos amigos. Siempre me había considerado escéptico a estas cosas pero lo que me pasó me hizo cambiar de opinión y hasta ahora les puedo asegurar que las historias de brujas como las cuentan son reales.
Esto sucedió en un poblado cerca de Huimilpan, Querétaro. Mis amigos y yo fuimos a ese lugar de campamento. El pueblo se encontraba a media hora caminando, es un pueblo muy pequeño rodeado de bosque. Llegamos y nos instalamos. pasamos la tarde en un lugar rodeado de un par de montañas con un bosque muy espeso y un arroyo en la base de las montañas. Entrada la noche veíamos las estrellas sobre unas rocas cerca de una cascada que formaba el arroyo. De pronto vimos una luz en la colina que estaba en frente. Apagamos las lámparas creyendo que podían ser cazadores o exploradores. Esta luz no era una bola de fuego, era más bien una luz casi azul.
Encendimos una lámpara y de pronto aparecieron luces similares por toda la colina. Conté alrededor de 15. Las luces comenzaron a bajar y subir la colina a una velocidad sorprendente.
Ahí fue cuando empezamos a pensar que se trataba de brujas. Uno de mis amigos tomó una navaja y salió corriendo en dirección al pueblo. Los que nos quedamos nos metimos a la tienda de campaña que estaba a unos diez metros del arroyo. Estábamos asustados pero atentos a lo que pasaba afuera. No pasó mucho tiempo cuando empezamos a escuchar risas femeninas que se convertían en carcajadas. Era como sí se burlaran de nosotros. No creía lo que estaba pasando o mejor dicho, no quería creerlo; a pesar de que estaba completamente consciente de lo que sucedía. Pasó alrededor de una hora cuando regreso nuestro amigo y, sin escuchar nada más y ya más confiados nos venció el sueño.
A la mañana siguiente buscamos huellas en donde habíamos visto las luces pero no encontramos nada, tomamos nuestras cosas y nos fuimos de ahí. Hoy en día ya no frecuento a quienes estuvieron ahí y nunca volvimos a hablar del tema. Aún conservo una foto de ese lugar pero no creo que algún día regrese.
Es elección de cada quién creer o no; pero cuando te ocurre algo como esto es imposible no hacerlo.